miércoles, 21 de enero de 2015

5 TIPS PARA MEJORAR TU COMPRENSIÓN DE LECTURA

Solo 3 de cada 10 estudiantes entienden lo que leen, según la última evaluación censal que realizó el Ministerio de Educación. Y siendo la lectura tan importante para nuestro desarrollo profesional, aprende cómo mejorar tu comprensión lectora.



Muchos chicos tienen dificultad para recordar o entender lo que leen y esto puede ser un obstáculo para que tengan un buen rendimiento tanto en el colegio como en la universidad. Para que este proceso sea más fácil, la terapeuta de aprendizaje Joyce Salinas del centro de desarrollo de talentos ARCADE te envía unos tips: 
1. Lee textos de tu interés, esto mejorará la retención de información.
2. Antes de leer un texto, investiga sobre el autor, el número de capítulos, etc. ya que conocerlo de manera global te ayudará a recordar y entender mejor el contenido. 
3. Marca o resalta la parte más importante del libro, te ayudará a recordar y poder hacer un resumen mental.
4. En caso de leer libros tediosos toma un pequeño descanso entre capítulos o párrafos.
5. Al terminar de leer realiza tus propias conclusiones, comenta y recomienda lo leído.
Método de lectura rápida: Cómo leer un 300% más rápido en 25 minutos
lectura
Conceptos básicos
Primer paso – Conociendo nuestra limitación
Segundo paso – Señala y dispara
Tercer paso – Visión periférica
Cuarto paso – Calcular tu nuevo número de palabras por minuto.
Lo que tardes en leer y probar este artículo es lo que se tarda en leer un libro como este con un método de lectura rápida.Tiempo de lectura de este post: 5-8 minutos.Imagina poder tardar en leer los libros de la universidad, los expedientes del trabajo o los apuntes de otro compañero tres o cinco veces más rápido que antes. Eso quiere decir poder leer en quince minutos lo que antes tardabas una hora. Y solo necesitas 25 minutos de tu tiempo.
Con 14 años llegó a mi el método de lectura del recordman mundial Ramón Campayo. Ramón es uno de los hombres con el coeficiente intelectual más alto del mundo y es capaz de leer 10-20 veces más rápido que la mayoría de personas (piénsalo fríamente, tarda una hora en leer lo que el resto tarda diez o veinte horas). Lo mejor es que es un método sencillo que todos podemos usar (yo soy un ejemplo de como terminarme en una tarde un libro en vez de semanas) y que podrás ponerlo en práctica con veinte minutos de tu tiempo (más cinco minutos leyendo este artículo).
Lo que necesitarás es: un libro de texto (sin dibujos) de más de 200 páginas que se pueda mantener abierto en una mesa, un bolígrafo, un cronómetro (el del móvil es perfecto) y 20 minutos sin interrupciones.
1- Debes reducir el tiempo que tus ojos pasan en cada línea.No tienes que leer de una sola pasada. El truco se basa en hacer pequeños saltos dentro de cada línea. Cada uno de esos saltos son como pequeñas fotografías que recogen el máximo contenido en el mínimo tiempo posible. Estos saltos durarán entre un cuarto de segundo y medio segundo y son la clave de la lectura rápida.
2- Debes eliminar el hábito de volver a leer lo que acabas de leer.Gastar el tiempo en leer una y otra vez algo que ya se ha leído hace que pierdas un 30% de tu tiempo de lectura. La principal razón es que pensamos en demasiadas cosas mientras leemos y eso en parte se debe a leer demasiado despacio.
3- Debes entrenar a tus ojos para usar la visión periférica horizontal y para aumentar el número de palabras que se ven por salto.Sin entrenamiento la visión predominante es la visión central que reduce en un 50% el número de palabras que pueden leerse en cada salto visual.
Lo primero que debes saber es cual es tu velocidad de lectura. Coge tu libro de práctica y cuenta las palabras que hay en cinco líneas. Una vez tengas ese número divídelo entre cinco y tendrás la media de palabras por línea.
Ejemplo: 60 palabras / 5 líneas = 12 palabras por línea.Coge tu cronómetro y ajústalo en un minuto exacto. Empieza a leer hasta que suene tu cronómetro. No leas más rápido que de costumbre e intenta comprender lo que lees. No hagas trampas y no te entretengas mirando el cronómetro y pensando si sonará o sí se habrá roto. Al acabar cuenta todas las líneas que has leído y multiplícalo por el número de palabras por línea que has calculado antes. Rodea con un círculo ese número.El releer, el tiempo en cada salto y la pérdida de concentración se puede resolver señalando y disparando. Cuando has contado las palabras y las lineas ¿has usado un bolígrafo o el dedo?. Sí la respuesta es afirmativa ahí tienes el poder de señalar y disparar. Si para contar algunas palabras has usado tu dedo, para la lectura ultrarrápida es igual de necesario.
Para nuestra práctica usaremos un bolígrafo para señalar y disparar y el mecanismo tratará de subrayar (con la tapa puesta) cada línea que leamos. Esto provocará que mantengamos el tempo y la atención intactas.
1- Técnica (2 minutos):Practica usando tu bolígrafo para señalar y disparar. Subraya cada línea que leas centrándote en la punta del bolígrafo. No te centres en entender lo que lees sino en aprender la técnica. Cada línea deberá ser leída y subrayada en, como máximo, 1 segundo. Lee, pero bajo ninguna circunstancia pases más de 1 segundo por línea.
2- Velocidad (3 minutos):Repite la técnica subrayando cada línea durante medio segundo. Puede que no entiendas nada pero entra dentro de nuestro plan. Subraya durante los 3 minutos que dura este ejercicio y no pases más de medio segundo en cada línea sin dejar de leer. Concéntrate y no dejes volar tu imaginación. Es algo muy común en esta parte del ejercicio acabar pensando en otras cosas.
Si te centras solo en lo que tienes frente a ti te perderás dos tercios de información. Si consigues usar tu visión periférica podrás aumentar en un 300% tu velocidad.
1- Técnica (1 minuto):Usa el bolígrafo para dar saltos en cada línea. Empieza colocando tu bolígrafo en la primera palabra de la linea y después llévalo hasta la última palabra. Este proceso no debe durar más de 1 segundo y tu intención es intentar captar el máximo de palabras fijándote siempre en la punta del bolígrafo.
No te preocupes por comprender e intenta aumentar la velocidad cada vez que pases de página. Lee, pero bajo ninguna circunstancia bajes el ritmo de una linea por segundo.
2- Técnica (1 minuto):Vuelve a repetir el ejercicio apuntando ahora a la segunda y penúltima palabra de cada línea.
3- Velocidad (3 minutos):Repite el ejercicio apuntando ahora a la tercera y antepenúltima palabra de cada linea. Esta vez, debes cambiar de linea cada medio segundo.
Puede que no entiendas nada, es algo normal. Puliendo la técnica acostumbrarás a tus reflejos a poder fijarte y entender cada palabra que fotografíes. No bajes el ritmo de una linea cada medio segundo durante los 3 minutos. Céntrate en el bolígrafo y mantén la velocidad. Son solo 3 minutos, no pienses que es un ejercicio eterno y tampoco pienses en lo que te vayas a poner el fin de semana. Concéntrate.
Empieza una nueva página y lee durante un minuto como lo harías normalmente (sin bolígrafos ni puntos de apoyo) lo más rápido que puedas manteniendo la comprensión. Multiplica el número de líneas al acabar por el número de palabras por línea que calculaste antes y tendrás tu nuevo número de palabras por minuto. Compáralo con el número rodeado anterior a ver si has mejorado o no (te aseguro que sí).
Felicidades. Has dado el primer paso para dominar la lectura ultrarrápida.

viernes, 16 de enero de 2015

Beneficios de la lectura.

Conexiones neuronales
Según Guillermo García Ribas, Coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN), “la lectura es una de las actividades más beneficiosas para la salud, pues se ha demostrado que estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales”.


Mientras leemos:
- Obligamos a nuestro cerebro a pensar.
- A ordenar ideas.
- A interrelacionar conceptos.
- A ejercitar la memoria y a imaginar.
- Mejoramos nuestra capacidad intelectual.
Reserva cognitiva


Estudios han relacionado el nivel de lectura y escritura con un aumento de la reserva cognitiva.
“Se ha comprobado que cuanto mayor reserva cognitiva posee un individuo, mayor capacidad tiene su cerebro para compensar el daño cerebral generado por ciertas patologías”, indica García.
Debido al envejecimiento progresivo de la población, en los próximos años, el número de afectados por demencia, principalmente alzhéimer, crecerá exponencialmente.
"Leer retarda y previene la pérdida de la memoria, por lo que permitiría retrasar la aparición de estas enfermedades y reducir el número de casos”, concluye el experto.

Antiestrés


Leer, sobre todo relatos de ficción, puede ayudar a reducir el nivel de estrés, que es origen o factor de empeoramiento de muchas dolencias neurológicas como cefaleas, epilepsias o trastornos del sueño. Además, leer un poco antes de irnos a dormir, puede ayudar a desarrollar buenas rutinas de higiene de sueño.

 Referencias. http://www.rpp.com.pe/2014-07-02-cinco-beneficios-de-la-lectura-para-la-salud-mental-foto_704689_2.html#foto

jueves, 15 de enero de 2015

Como fomentar la lectura en los adolescentes.

  1. No les imponemos en el colegio lecturas obligatorias, les damos a escoger entre una larga lista de lecturas optativas y cuando las han leído me reúno con ellos en el recreo o después de clase para hablar de sus impresiones.
  2. Intento evitar prejuicios hacia lo que ellos leen, acepto recomendaciones de lectura y procuro leerlas porque a ellos les hace ilusión que sea el profesor quien descubre un libro gracias a su recomendación.
  3. No controlo si se ha leído un libro con un cuestionario. Prefiero evitar un clima de sospecha y desconfianza. No hay ninguna razón para pensar que me están engañando. ¿Por qué deberían hacerlo? La lectura es voluntaria, solo para subir nota.
  4. Arranco novelas en clase. Leo las primeras páginas en una sesión e intento despertar en ellos la necesidad de seguir leyendo.
  5. Llego a clase diciendo que me siento apenado porque acabo de leer una novela que me encantaría recomendarles pero que no puedo hacerlo porque es “demasiado fuerte”. Siempre caen.
  6. Nunca les hago sentir inferiores intelectualmente por el hecho de no querer leer novelas o poesía. Entre otras cosas porque no creo que sea así. Les hago notar, eso sí, que creo que son más infelices.

viernes, 9 de enero de 2015

Tipos de textos literarios


Los textos literarios se caracterizan por tener una finalidad poética. En estos textos los autores pueden expresar sus emociones sin ningún tipo de restricción.
Estos textos pueden ser clasificados en tres grandes grupos:
Textos narrativos: en este tipo de textos un narrador narra hechos donde participan personajes, dentro de un determinado tiempo y espacio, siempre en forma de prosa. Algunos ejemplos de estos tipos de textos son cuentos, novelas e incluso narraciones de hechos históricos.
Su estructura suele estar dividida en tres grandes partes, una introducción, un nudo y un desenlace. A su vez pueden diferenciarse tres tipos de narradores:
  1. Narrador testigo: este se halla presente en la narración, pero solo detalla datos perceptibles como movimientos, pero sin conocer absolutamente todo lo que sucede o sucederá.
  2. Narrador omnisciente: este tipo de narradores se caracteriza por conocer y saber todo lo que sucede y sucederá, mismo los sentimientos y pensamientos de los personajes involucrados. Normalmente es utilizada la segunda o tercera persona.
  3. Narrador protagonista: el personaje principal y el narrador es el mismo. La primera persona puede ser tanto plural, como singular.

Textos líricos: este tipo de textos tiene como finalidad expresar sentimientos, generalmente personales. Suele haber un narrador que es el personaje principal, al que se le pueden adherir otros personajes.
Habitualmente estos textos se presentan en forma de verso. A partir de los mismos las frases son separadas y dan lugar al ritmo. La métrica fue establecida según el número de silabas que contienen, se distinguen aquellas que posee ocho, diez o catorce.
Además los versos pueden ser diferenciados según la rima con la que finalizan en: asonante y consonante.
A lo largo de la historia se han desarrollado diversos géneros, sea por los diversos estilos utilizados, culturas que lo han aplicado, o mismo por autores particulares, entre otros motivos. Algunos son el soneto, la oda, el romance,  el caligrama y la balada.
Algunos de los recursos literarios más usados son las figuras fonéticas como la paronomasia o la onomatopeya, además la anáfora, la enumeración, las figuras sintácticas como las elipsis, entre muchos otros.

Textos dramáticos: también son conocidos bajo el nombre de textos teatrales. La forma en que se presentan estos textos es a través de diálogos.
Algunos elementos específicos de éstos son:
  1. Escena: estas son las subdivisiones de los actos. Dentro de cada escena se presentan los mismos personajes. Al entrar o salir algún personaje, se cambia de escena.
  2. Acto: es la división de mayor importancia en estas obras. Son delimitadas por el cierre y apertura del telón.
  3. Cuadro: estos también son divisiones pero, determinadas por la escenografía. Al cambiarse el escenario, se cambia de cuadro.

GUIAR A LOS OJOS: UNA FORMA EFICAZ PARA ESTIMULAR LA LECTURA VELOZ





Cuando un niño aprende a leer comienza poniendo el dedo en la página. Maestros y padres lo desalientan porque piensan que eso reduce la velocidad de lectura. Quizá en esa etapa lo haga, pero de todos modos la pregunta es: ¿por qué, instintivamente, el niño coloca el dedo en la página?

Y la respuesta es obvia: eso mantiene la vista en foco y ayuda a la concentración.

A pesar de que como adultos tenemos la creencia de que leer siendo guiados por el dedo no es conveniente, podemos hacernos estas preguntas: ¿no usamos acaso el dedo, un lápiz o una lapicera cuando buscamos una palabra en el diccionario, o un número en la guía telefónica, o cuando sumamos una columna de números, o bien cuando señalamos un pasaje de un texto al que deseamos que alguien preste atención?

¿No es curioso, entonces, que en distintas situaciones usemos guía cuando leemos, excepto en la lectura normal?
Está demostrado que cuando los ojos siguen una guía, su trabajo es más cómodo y se vuelve más eficaz.
   






Puedes hacer un ejercicio muy simple que te demostrará el efecto de lo que estamos comentando.

Pídele a una persona que imagine un círculo más o menos de su tamaño, y que luego de imaginárselo lo recorra con la vista. Presta atención cuando haga esto último, observando muy cuidadosamente sus movimientos oculares.

Luego, pídele que siga a tu dedo índice, el cual harás que trace un círculo bien amplio. Es muy probable que veas algo así como lo que muestran estas imágenes:


Utilizar una guía, pues, facilita los movimientos oculares, dotando a éstos de mayor precisión y rapidez.

Lo mejor que puedes usar como guía es un objeto largo y delgado, como un lápiz o una lapicera o un palillo. De esta manera, la guía no bloquea la visión de la página porque se puede ver fácilmente alrededor de ella.

Info

La mecanica de la lectura




La lectura es un proceso complejo que consiste en un movimiento adecuado de los ojos, para percibir el material impreso y, posteriormente, un proceso mental que transforme los símbolos en significado.

A continuación, analizamos cada uno de los elementos que intervienen en la lectura convencional.



 

MOVIMIENTO DE OJOS
El buen movimiento de ojos es esencial para una lectura eficaz. Los ojos pueden ser entrenados para mejorar la eficiencia de la lectura, como los dedos pueden ser entrenados para mejorar el tipeado. Cuando se lee, los ojos no se desplazan suave y firmemente a través de la página. Se mueven dando saltos. Los ojos hacen una pausa, se mueven velozmente, hacen otra pausa y vuelven a desplazarse velozmente. Durante las pausas es cuando uno ve las palabras. Un buen lector ve muchas palabras en cada pausa. Un mal lector ve una sola.

La Comprensión en la Lectura Veloz
Es importante destacar un concepto clave de las técnicas que aquí se presentan:: lo que importa es comprender rápido, no meramente leer rápido.

Y aunque nuestra primera sensación no sea esa, la investigación y las estadísticas han demostrado una y otra vez que cuanto más rápido se lee –por supuesto, hasta cierto límite- mejor es la comprensión.

Para comprobarlo tú mismo/a, lee la siguiente afirmación tal cual está, registrándola ‘lenta y cuidadosamente’ y procurando el máximo de comprensión:

La lec tu  rá pi da es me jor pa ra la com pren sión que
la lec tu ra len ta.

¿difícil? ¡Por supuesto! Porque el cerebro no está diseñado para leer a una velocidad tan lenta. Leer lenta y cuidadosamente alienta al cerebro a leer más y más lento, con menos comprensión y mayor fatiga.

Mira ahora la próxima frase, pero esta vez lee las palabras tal cual están agrupadas:

Se ha descubierto      que el cerebro humano      con la ayuda

de los ojos       asimila información      más rápidamente cuando

la información     está convenientemente reunida      en grupos

con significado.

El cerebro trabaja de manera mucho más cómoda a velocidades de 400 palabras por minuto y más.

El aumento de la velocidad conduce, por lo tanto, a un incremento automático de la comprensión, porque la información se organiza en grupos con significado y el cerebro comprende así de inmediato.

Por lo tanto, para mejorar la comprensión es necesario que nos ejercitemos en leer ideas, no palabras. Tenemos que captar las ideas, la estructura y el sentido del texto, y no las palabras. El proceso que siguen los niños en la lectura es: ver - pronunciar - oír - comprender. La lectura de un adulto debe consistir en ver y comprender.

A buen entendedor...

Aplicando el mism conc pto a la lect ra, se per ibe que no se

nece i an to as las letr s p ra id ntificar  as pal bras en un t xto.


 Informacion tomada de la pagina :http://tecnicas-de-estudio.org/lectura-veloz/la_mecanica.htm